| Richard Fleischer, retratista del lado ocuro |
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| Escrito por Juan Carlos Planells | |||||||||||
| Martes, 11 de Abril de 2006 02:00 | |||||||||||
Juan Carlos Planells hace un interesante retrato de Richard Fleischer
Pero aunque se le deban estas muestras de buen cine fantástico, donde Fleischer demostró su maestría como director fue en el retrato de psicópatas, paranoicos y personajes con lados oscuros en su alma. Sus cuatro filmes, verdaderamente insuperables sobre casos criminales famosos en su época, son acaso sus verdaderas obras maestras y el mejor legado que este notable cineasta nos deja: La muchacha del trapecio rojo, Impulso criminal, El estrangulador de Boston y El estrangulador de Rillington Place ofrecen cada uno de ellos el retrato de una personalidad criminal (dos, en el caso de Impulso criminal) con unas técnicas cinematográficas absolutamente novedosas en el caso de El estrangulador de Boston, convirtiendo la cámara casi en un bisturí que indagase en torno del cerebro y dentro de la personalidad de los asesinos de estas películas para intentar comprenderles. Pero no sólo los casos criminales que dieron lugar a estas cuatro magníficas películas presentaron retratos de personalidades oscuras; otras muy notables películas suyas con retratos realmente memorables son Barrabás, basada en la obra del premio Nobel Par Laggervist, y Mandingo, ésta basada en una cutre saga de best-sellers obra de un tal Kyle Onstott o algo así, en colaboración con no recuerdo quién ni ganas.
El cine policial le debe también buenas películas, como The Narrow Margin, Los nuevos centuriones, Fuga sin fin... y otras menos destacadas. Cultivó, menos, el western, el cine de aventuras, con un gran clásico, Los vikingos, donde el personaje encarnado por Kirk Douglas entra sin dificultad en la galería de personajes atormentados de Fleischer, lo mismo que el George C. Scott de Los nuevos centuriones. Tuvo también solemnes fracasos y cintas bastante ridículas, pero no fue la profesionalidad de Fleischer lo que falló: fueron unos guiones insalvables, una producción demasiado férrea o una historia que nadie hubiera podido dotar de vigor, o, sencillamente, productos de nulo interés. No recordaremos estos filmes. Hay mucho y muy bueno en su obra que celebrar, y merecer señalarse que, aparte de un magnífico ilustrador de escenas, que sabía usar el cinemascope a la perfección llenando todo el objetivo, y saber sacar partido de actores nulos o ineptos, su profesionalidad y su sentido de la responsabilidad se advertían incluso en filmes poco interesantes sobre el papel como Mr. Majestyk o Los diablos del pacífico. En cuanto a Terror ciego, una modesta "explotation" a raíz del éxito de Sola en la oscuridad, resulta entretenida pese a Mia Farrow. Curiosidad final: la edición en DVD de Barrabás ofrece una escena que fue mutilada por la censura en su día. En su visita a los apóstoles, tras la resurrección de Cristo, éstos envían a Barrabás al piso superior de la casa donde se esconden, y allí tiene una entrevista con Lázaro, el hombre al que Cristo hizo volver de la tumba. La entrevista es lo suficientemente tenebrosa, oscura y deprimente (la muerte significa una tiniebla espantosa, no hay más allá, le viene a explicar un casi invisible Lázaro) como para que a la censura española se le indigestara y la eliminara del film (a la par que modificaba las frases finales de Anthony Quinn para cambiar el sentido final de la película). © 2006 Juan Carlos Planells (1) Si quiere leer la noticia del fallecimiento de Richard Fleischer publicada en BEM on Line puede hacerlo pinchando aquí.
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