Entrevista a David J. Williams PDF Imprimir E-mail
Escrito por Luis Fonseca   
Viernes, 29 de Mayo de 2009 00:00

Portada de Cielos ReflejadosEntrevista a David J. Williams, autor de Cielos Reflejados (Ediciones Vía Magna).

 

 

David J. Williams

Cielos reflejados

E N T R E V I S T A 

Por Luis Fonseca

 

BEM on Line: He de reconocer que no soy un enamorado de Cielos Reflejados pero disfruté de su primera tercera parte, y he de decir que me sorprendió gratamente la web www.autumnrain2110.com, en la que incluso aparece un pequeño trailer de animación del libro. ¿Es acaso usted más visual que literario?

Portada de Cielos reflejadosDavid J. Williams: Bueno, no todo el mundo se va a convertir en un fan de mi obra. Todo la parte artística del website está realizada por otra gente, porque yo no sé dibujar una ·%&/. Ya me gustaría, pero por ahora, sólo me dedico a la pintura escrita.

BoL: Buscando material en la ‘zona’ me he encontrado con dos fotos bien distintas de David. J. Williams. En la página de Random House aparece usted con gafas, un buen chico y formal; en cambio, en la foto promocional del libro, ojos y boca apuntan a una mirada y una sonrisa inquietantes y algo sádicas. ¿Hay un Dave Williams “Dr Jekill” y un Dave Williams “Mr Hyde”?

DW: Me pasé más de diez años en Corporate America, tras una “doble personalidad”: Consejero de dirección por el día, y garabateador de historias por la noche. Puede que esas dos fotos muestren perfectamente esa dictocomía.

BoL: Sigamos hablando de usted... asegurar el perímetro o entrar en acción ¿qué papel le va mejor a Dave Williams, “mech” o “razor”?

DW: Razor, sin lugar a dudas. Me gusta mantener mis manos limpias.

BoL: Su biografía me ha resultado un poco confusa: nacido en Reino Unido, afincado en los Estados Unidos... ¿desde cuándo?¿ha tenido ese hecho alguna influencia en su forma de ser o escribir? Personalmente y literariamente ¿qué se considera usted, inglés o americano?

DW: Respecto a la biografía: Nací en Reino Unido en 1971, de un padre australiano y una madre inglesa. Nos trasladamos a los Estados Unidos bastante pronto, ¡Sin tan siquiera pedirme mi opinión! A pesar de que verdaderamente no sé que diferencias ha podido marcar este transfondo en mi vida, porque eso es todo lo que sé al respecto. Dicho esto, creo que últimamente escribo con algo de sensibilidad inglesa, pero es posible que eso sea debido a que fui un lector acérrimo de la revista inglesa 2000 A.D más que por cualquier otra cosa referente a mi lugar de nacimiento.

BoL: ¿Reconoce alguna influencia de algún autor, buena o mala?¿Hay alguno que idolatre?¿Qué tipo de ciencia ficción le gusta más y cuál menos?

DW: Gibson es la influencia más obvia, y respecto a los contemporáneos, me gusta mucho Peter Watts, en particular, su asombrosa Blindsight. También soy un gran fan de Richard Morgan, pero, para ser honestos, últimamente tampoco tenemos mucho a donde mirar si buscamos Ciencia Ficción “actual”. La mayor parte de las publicaciones son de fantasía, y ahí también meto las “Space Operas” de futuros lejanos. Los cuentos de imperios galácticos que se expanden a través de la galaxia, tienen tanto que ver con nuestro día a día como las historias de tesoros y elfos. La Ciencia Ficción necesita concentrarse en historias enmarcadas en los próximos cien años, porque ese es el futuro hacia donde se dirige nuestra especie.

Cielos reflejados

BoL: Cielos Reflejados es su primera obra, ¿qué le ha impulsado a escribirla?  

DW: Buscaba desesperadamente algo de Ciencia Ficción ambientada en un futuro cercano para leer, algo que tuviera que ver con problemas como la carrera armamentística, el ciberespacio y la manipulación de los recuerdos, y como no ví a nadie que lo estuviera haciendo, ¡Tuve que decidirme y escribirlo yo mismo! También pretendía mezclar la Ciencia Ficción con el espionaje. A lo que hago, mi agente lo llama “John LeCarre con un chute de Ciencia Ficción”, y para mí, es de los mejores halagos que han hecho sobre mi obra.

BoL: En alguna de las frases promocionales puede leerse que tiene un estilo “poderoso y ágil”. Es cierto que no usa adjetivos y que escribe capítulos cortos... pero a su parecer, ¿a qué más se están refiriendo? 

DW: Anteriormente me preguntabas respecto a la sensibilidad visual frente a mi sensibilidad literaria. Para serte honesto, lo veo como una composición musical. Contemplo gran parte de mi obra en términos musicales, hasta el punto de verla como un tema de Heavy Metal. Estruendoso, rápido, fusionando las notas como le sea posible para tener un buen trabajo hecho.

BoL: Sigamos con el libro... ¿por qué tanta violencia? y ya puestos ¿por qué tanta violencia y tan poco sexo?

DW: Creo que tú mismo has contestado la pregunta. Hay tantos tiroteos que apenas queda tiempo para echar un polvo.

BoL: En una de las frases promocionales leo cyberpunk, en otra cyberthriller ¿Qué significan para usted esas etiquetas? ¿Asume personalmente alguna de ellas para su obra? ¿Tiene alguna otra etiqueta alternativa para definir Cielos Reflejados?

DW: Suelo adjudicar el título de cyberpunk a esas historias en las que el estado gobernante no termina por desaparecer, pero que tampoco sigue mandando como antes. El cyberpunk tradicional siempre tiene a las megacorporaciones que lo dirigen todo, pero siempre he visto esa visión como algo un tanto “inocente”. Creo que el verdadero poder viene del cargador de una pistola, y los gobiernos se irán haciendo cada vez más fuertes tras la escalada de crisis que seguramente van a azotar al siglo XXI. Algunos afirman que mis libros no son cyberpunk, que la palabra “punk” exige a los personajes ser rebeldes urbanos y samurais, pero para mí, el cyberpunk tiene que ver directamente con la alienación, y ¿quién dice que los que están por debajo del gobierno no puedan ser así? Sobre todo, si tienen sus reservas sobre lo que se les manda hacer.

 

Cielos reflejados

 

BoL: Mi más sincera enhorabuena por el valor de imaginar un futuro no tan lejano. ¿Cómo ha construido su mundo del 2110? ¿Ese mundo es para usted un escenario dramático donde situar la acción, o es un mundo al que confiere visos de realidad?

DW: Digamos que simplemente lo veo como un posible escenario. No se trata de un intento de profetizar sin posible duda o error lo que va a ocurrir, ya que ninguno de nosotros tiene una bola de cristal, pero una segunda guerra fría no es para nada improbable en estos tiempos en los que la carrera armamentística se puede trasladar al espacio. La clave está en que la vida diaria del mundo es, en sí, una historia dramática llena de polémica. Una vez tienes dispuestos una serie de escenarios de transfondo, eliges el que más se adapte a la historia que quieres contar. Yo quería contar la caza del grupo terrorista más peligroso del mundo, Lluvia Otoñal, y una historia de apoyo como lo es una guerra fría bipolar se adaptaba bastante bien.

BoL: Aun reconociendo que Europa Occidental no parece el peor sitio donde vivir en el 2110, ¿cómo se le ocurre dejarla en manos de los euromagnates siendo como es hoy en día el paraíso de la socialdemocracia?

DW: Europa occidental es probablemente el mejor sitio para vivir en esta historia. La armamentización del espacio significa que ambas superpotencias puedan permitirse el dejar a Europa dentro de su neutralidad, ya que los EEUU no sigue manteniendo o no necesita bases militares dentro de su mismo hemisferio. Por lo tanto, una vez más, las dos ciudades de Nueva Zurich y Nuevo Londres, en la Plataforma Orbital Europa... bueno, digamos que de estar allí, deberías mantenerte apartado de ellas.

BoL: No aparece gente normal en su libro, salvo en el papel de víctimas anónimas. ¿Ha reflexionado en cómo será la vida cotidiana en el 2110, al menos la de aquella gente normal que no se tropiece con un “mech” o “razor” de servicio, o una tostadora renegada? ¿Se podrá ser feliz en su 2110?

David J. WilliamsDW: Tal vez te gustaría echarle un vistazo a la página www.greateramericanews.com para observar como sería sentir toda esta historia desde la perspectiva de un hombre o una mujer de a pie, pero yo, en realidad, escribo libros para mostrar un punto de vista desde la posición de lo “extraordinario”. Por ejemplo, del de unos agentes secretos que reciben órdenes de sus mentores. Así es como elegí que fuera la historia. Normalmente, la gente de a pie son mucho menos relevantes de lo que solemos tender a pensar. Estamos siendo continuamente manipulados, nuestros gobiernos nos mienten, y nos utilizan como carne de cañón, aceptándolo como un hecho, mientras que a la gente que realmente hace que las cosas sucedan, no podemos importarles menos como seres individuales. Quería que esa imagen quedara totalmente reflejada en la trilogía.

BoL: Cielos Reflejados es su primera obra, pero no la única. Burning Skies es su continuación. ¿Tras escribir Burning Skies en qué cree que ha mejorado como escritor? Con la perspectiva del segundo libro ¿cuál cree que es el mejor acierto de Cielos Reflejados? ¿Y cuál su punto débil?

DW: Creo que Burning Skies (Cielos Incinerados) es más excitante que Cielos Reflejados, pero tan sólo porque no podía ser de otra forma. La secuela tiene que ser siempre diez veces más trepidante que el primer libro, y el tercero diez veces más trepidante que el segundo. Creo que el mayor logro conseguido en ambos libros, sin embargo, ha sido su capacidad de subir la tensión y la presión (tal vez por culpa de esa analogía musical de la que hablábamos antes). Y sus defectos… ¡Supongo que eso tendría que decirlo alguien que supiera más de lo que yo sé!

BoL: Y la historia no acaba ahí. He leído en algún sitio que es una trilogía lo que tiene en mente. Claire Haskell apunta a gran protagonista, ¿habrá nuevos protagonistas principales o las cartas ya están echadas en Cielos Reflejados?

DW: A lo mejor algunos consideran al presidente de los Estados Unidos, Andrew Harrison, como personaje principal de mi segundo libro. Lo hemos visto como una figura entre las sombras, acechando durante los hechos de Cielos Reflejados, pero en Cielos Incinerados, los personajes luchan a su lado. De todas formas, Claire sigue siendo sin lugar a dudas mi favorita

BoL: Por cierto, después de abatir el Elevador Espacial y la Plataforma Europa, ¿ya ha pensado qué otro artefacto orbital va a echar abajo en la tercera parte?

DW: Por supuesto, pero no os reventaré la sorpresa, y simplemente me limitaré a decir que va a ser una auténtica LOCURA.

 

© 2009 Luis Fonseca para BEM on Line.

© 2009 Daniel Meléndez por la traducción.

 

Más información sobre el autor y la novela la puede conseguir en este enlace