| 2012, de Roland Emmerich |
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| Escrito por Mario Moreno Cortina | |||
| Miércoles, 25 de Noviembre de 2009 00:00 | |||
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2012 de Roland Emmerich
por Mario Moreno Cortina
Del alemán Roland Emmerich se pueden decir muchas cosas y posiblemente sean todas ciertas. Pero nadie podrá negarle que es fiel a un estilo. A diferencia de otros artesanos todoterreno de la industria de Hollywood, Emmerich hace un tipo de películas que tienen un sello particular que las hace muy reconocibles. Por lo tanto, entiendo a quien fue a ver Independence Day y salió pensando “vaya película más tonta acabo de pagar por ver”. Pero que a estas alturas de su filmografía uno tenga que oír cosas como “qué asco de película, es igual de tonta que todas las suyas”… miren, este comentario es un grito pidiendo auxilio psiquiátrico. Emmerich hace un tipo de película grandilocuente, espectacular, circense, llena de efectos especiales, acción y suspense, que apela a las emociones de forma tan primaria que en ocasiones resulta sonjorante. Y sin embargo, afirmo que es bueno en lo suyo. Es más, es muy bueno en lo suyo. Dicen que sus películas carecen de guion. Es cierto casi siempre. Pero eso es como quejarse de que las chicas de la calle Montera no besan en la boca.
Su segunda película conocida (1), Estación lunar 44 (Moon 44, 1990) es apenas más conocida que la primera. Después saltó el Atlántico y se inició en Hollywood con Soldado universal (Universal Soldier, 1992). Aunque realmente podemos decir que se dio a conocer con Stargate (Stargate, 1994), una película por la que siento especial debilidad y que es considerada su mejor obra con diferencia. Tras ella comienza una fase en su filmografía en la que progresivamente los efectos especiales van fagocitando el guión hasta hacerlo una mera excusa. Su último film, 2012, es una recopilación de los principales defectos y virtudes del cine de su autor. Aprovechando la última moda bestsellera, el supuesto fin del mundo maya, el alemán ha decidido que el cine de catástrofes de un salto más, visual y técnicamente. Porque no hay absolutamente nada nuevo en la historia que nos ofrece, ni creo que nadie lo estuviera esperando, porque las películas de catástrofes son como las pornográficas: estás deseando que dejen de charlar y se pongan al turrón. Lo cierto es, pese a lo que parecía anunciar el trailer, que el guión se ocupa muy poco de la profecía maya en sí misma y nada de cómo pudieron haber previsto la catástrofe con siglos de anticipación. Sólo sabemos que “ellos ya lo sabían” y se nos ofrece una apresurada e inverosímil explicación sobre unos neutrinos procedentes del sol que hacen inestable la corteza terrestre [sic]. En realidad, el argumento se centra en la peripecia de Jackson Curtis, el personaje interpretado por John Cusac -el enésimo padre divorciado americano que se redime ante su familia comportándose como héroe- la relación con sus hijos, su ex mujer y el nuevo marido de ésta. El esquema ha sido usado ya en la mayoría de películas catastróficas y, la verdad, resulta un poco reiterativo. Su previsibilidad es uno de los principales puntos negativos de 2012. Casi no haría falta decir que todo el peso de la película recae en las escenas de devastación, capítulo en el que Emmerich ofrece lo que jamás habrán visto en cine. La escena en que el supervolcán del parque Yellowstone entra por fin en erupción es sencillamente magistral y estremecedora. Aunque el día que eso ocurra de verdad (que ocurrirá antes o después, créanme) ya verán qué poca gracia nos hace a todos. 2012 resulta ideal para pasar una tarde de cine palomitero, aunque con 20 ó 30 minutos menos de metraje habría salido ganando, ya que hay momentos en que se hace larga. En particular, yo habría alargado ese tramo final del que hablábamos antes, en detrimento de otros momentos más prescindibles, aunque para darles razones tendría que llenar este comentario de spoilers. Para acabar, tan sólo decir que Roland Emmerich ha declarado que había decidido desde el principio que ésta sería su última película de catástrofes y decidió echar el resto. Supongo que eso no incluye a la Televisión, porque según parece está trabajando en 2013, una serie que narrará los esfuerzos de los supervivientes por reconstruir el mundo.
(1) Según el IMDB, realizó otras dos películas entre medias: Joey (1985) y Hollywood-Monster (1987), ambas coproducidas entre Estados Unidos y la República Federal Alemana. Sólo sé que ambas eran de género fantástico.
© 2009 Mario Moreno Cortina
2012 AÑO: 2009 DURACIÓN: 158 min. PAÍS: Estados Unidos. DIRECTOR: Roland Emmerich GUIÓN: Roland Emmerich y Harald Kloser MÚSICA: Harald Kloser FOTOGRAFÍA: Dean Semler REPARTO: John Cusac, Chiwetel Ejiofor, Amanda Peet, Oliver Platt, Thandie Neston, Danny Glober y Woody Harrelson. PRODUCTORA: Harald Kloser, Mark Gordon y Larry Franco.
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2012 es una recopilación de los principales defectos y virtudes del cine de su autor.
Yo soy uno de los pocos que visto en España su primer film. Alquilé El principio del arca de Noé (Das Arche Noah Prinzip, 1984) en uno de aquellos viejos videoclubs de barrio. Yo era un adolescente y no he vuelto a visionarla, pero me pareció una película interesante. Según parece, ésta su primera película fue su trabajo de final de carrera en Alemania, aunque a la vista de su calidad se decidió explotarla comercialmente. La acción se desarrollaba a bordo de una estación espacial gestionada por europeos y americanos. Aquí los americanos oficiaban de malvados imperialistas que intentaban tapar por las bravas una invasión en Oriente Medio. Supongo que el bueno de Roland está aún expiando este pecadillo de juventud.