| Mimzy, más allá de la imaginación |
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| Escrito por Ricardo Manzanaro | |||||||
| Viernes, 01 de Febrero de 2008 01:00 | |||||||
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Mimzy, más allá de la imaginación (The Last Mimzy). Director: Bob Shaye. EE.UU. 2007. 94 minutos. Intérpretes: Joely Richardson (Jo Wilder), Timothy Hutton (David Wilder), Michael Clarke Duncan (agente Broadman), Rainn Wilson (Larry White), Kathryn Hahn (Naomi), Chris O'Neil (Noah Wilder), Rhiannon Leigh Wryn (Emma Wilder), Kirsten Williamson (Sheila Broadman), Irene Snow (Lehrerin), Marc Musso (Harry). Guión de Bruce Joel Rubin y Toby Emmerich; basado en el relato corto "Mimsy were the Borogoves" (1943) de Lewis Padgett. Producción de Michael Phillips. Música de Howard Shore. Fotografía de J. Michael Muro. Vestuario de Karen Mattews. ![]() Sinopsis La película relata la vida de dos niños que descubren una misteriosa caja con dispositivos extraños que ellos confunden con juguetes. A medida que los niños juegan con estos “juguetes,” comienzan a mostrar niveles cada vez más elevados de inteligencia. El profesor de los chicos informa a sus padres que parecen estar convirtiéndose en genios. Los padres también se percatan de que algo extraordinario está sucediendo. Emma, la más joven de los dos hermanos, le dice a su confundida madre que uno de los juguetes, un conejo de peluche, parece llamarse Mimzy y que “le enseña cosas”. Pronto la situación comienza a estar fuera de control. Cuando Emma advierte que Mimzy les trae un mensaje muy serio desde el futuro, todos se dan cuenta de que están frente a algo realmente increíble, pero, ¿qué exactamente?
Mimzy, más allá de la imaginación –menuda tontería de título que le han puesto en castellano – es una película fantástica con niños, dirigida por Bob Shaye, que es conocido como productor. Su compañía New Line Cinema está detrás de grandes éxitos de fantasía y terror como El señor de los anillos, Pesadilla en Elm Street o Destino final. Como director, únicamente había realizado una película en 1990 (Book of love). La cinta está basada basada en el relato de 1943 “Mimosos se atristaban los borloros” de Lewis Padgett, seudónimo que utilizaba el matrimonio de escritores formado por Henry Kuttner y Catherine L. Moore. El cuento se publicó en castellano dentro de la antología Lo mejor de Henry Kuttner I, nº 38 de Nebular 2ª época. La historia comienza cuando dos hermanos hallan un extraño artefacto, mientras están en la playa de vacaciones. Al abrirlo, descubren que contiene varios objetos, entre ellos un muñeco con forma de conejo. En los siguientes días, los niños van adquiriendo habilidades excepcionales. La idea que plantea la película, que no he revelado en el argumento resumido en el párrafo anterior, se ha tratado pocas veces en el cine de género (no así en la literatura de cf, donde es más frecuente), y bien desarrollada podía haber dado bastante juego. Sin embargo, una deficiente estructura de la trama argumental da al traste con dichas expectativas. Buena parte del metraje se consume en hechos tontos, que no aportan nada y no hacen avanzar la trama. En vez de crear una cierta intriga acerca de qué es ese extraño objeto, no mucho después de comenzar la película ya conocemos su principal e insólita característica. Tras unos minutos en la que se muestran los extraordinarios poderes que adquieren los dos hermanos, se nos descubre el punto central de la historia. Entonces buena parte del metraje se consume en mostrar los esfuerzos de los niños por convencer a los adultos de que se trata de un fantástico objeto, mientras éstos pasan de los críos, considerando que son las típicas imaginaciones infantiles. Por eso, aunque la película tiene un ritmo bastante ágil, la machacona repetición de dicho esquema, hace que el espectador termine saturado y un poco harto. Pero además, en el caso específico del aficionado a la ciencia-ficción, la película resulta frustrante. Ya se ha señalado que la idea era interesante, pero en este film está totalmente desaprovechada. El director Bob Shaye ha declarado que “de forma bastante peculiar, la película tiene validez científica”, y asegura que ha contado con asesores como un profesor de Física y Matemáticas de la Universidad de Columbia. Sin embargo, a diferencia del relato original donde la trama tiene una notoria base especulativa, en la película no se le saca ningún partido al elemento fantacientífico, a la característica principal del objeto hallado. Y cuando al fin llega el convencimiento de los padres de que aquello no es un cuento, la resolución es muy pobre, y se limita a mostrar varias imágenes grotescas y poco más, rematando con un desenlace de un cursi que alucinas. La sensación que da es que, en realidad, a los responsables de la cinta no les interesaba centrar la película en la ciencia-ficción, sino que ésta se ha utilizado como justificación tonta de los hechos fantásticos que se suceden. Tiene pinta de que su objetivo era que en la película salieran unos niños, sucedieran unos hechos insólitos, y se mostraran unas imágenes bonitas, y el resto les daba lo mismo. Es decir, ser una nueva “Harry Potter-Narnia-Brújula Dorada-etc,etc,” La interpretación del niño protagonista es correcta, aunque en su aspecto y expresiones recuerdan mucho al Elliot de ET. Por el contrario, el personaje de la hermana menor es repipi e insoportable, echando a perder algunas escenas con su presencia. Los adultos cumplen aceptablemente. Resumiendo, que, una vez más, una mala adaptación de la ciencia ficción literaria y, por enésima vez, un planteamiento prometedor que se estropea por un erróneo guión, dando como resultado una floja película cuyo único mérito es que no aburre excesivamente. © 2008 Ricardo Manzanaro.
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