| Jumper |
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| Escrito por Ricardo Manzanaro | |||
| Viernes, 29 de Febrero de 2008 01:00 | |||
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Jumper (Jumper). Dirección de Doug Liman. EE.UU 2008. 88 minutos. Intérpretes: Hayden Christensen (David Rice), Jamie Bell (Griffin), Samuel L. Jackson (Roland), Rachel Bilson (Millie Harris), Diane Lane (Mary Rice), Michael Rooker (William Rice), Anna Sophia Robb (joven Millie), Max Thieriot (joven David), Tom Hulce (Sr. Bowker), Kristen Stewart (Sophie) y Teddy Dunn (Mark Kobold). Guión de David S. Goyer, Jim Uhls y Simon Kinberg, basado en la novela de Steven Gould. Producción de Arnon Milchan, Jay Sanders, Lucas Foster y Simon Kinberg. Música de John Powell. Fotografía de Barry Peterson. Vestuario de Megali Guidasci.
David Rice ha crecido con el misterioso poder que casi todos sueñan poseer: teletransportarse a cualquier lugar del mundo que imagine. Puede atravesar paredes y cajas fuertes de bancos, así como entrar en las cámaras más impenetrables. Hasta ahora ha utilizado sus poderes para escapar de su pasado, alimentar su inmensa fortuna y permanecer completamente independiente. Nunca ha conocido límites, fronteras ni consecuencias. Pero cuando David descubre a otro joven igual que él, un exaltado trotamundos rebelde llamado Griffin, la verdad de su existencia se revela. Ya no es un curioso fenómeno singular de la naturaleza, sino parte de una larga línea de anomalías genéticas conocidas como "saltadores", que además nunca están a salvo. Ahora David ha sido identificado por la organización secreta dedicada a matarle, al igual que a todos los saltadores. Será perseguido sin descanso en una caza que nos llevará literalmente de un confín al otro de la Tierra, al tiempo que se convierte en una pieza clave de una guerra oculta que se ha desarrollado durante siglos, invisible para el resto de la humanidad. David Rice (Hayden Christensen) tiene el poder de teletransportarse. El joven descubre que hay otros con esos poderes, y también que existe un misterioso grupo liderado por Roland (Samuel L. Jackson) que se dedica a atraparlos, y que ahora van a por él. La idea del teletransporte ha sido escasamente tratada en el cine fantástico. Y en aquellas películas en que ha sido incluida, habitualmente ha aparecido como un aspecto secundario, casi siempre anecdótico – los protagonistas utilizan el teletransporte para viajar instantáneamente de un extremo al otro de la galaxia, y nada más-. Pero la circunstancia de que el teletransporte sea el núcleo central de la trama es novedosa. Lamentablemente en Jumper no han sido capaces de articular una trama interesante, y para rematar, han insertado un elemento que la termina de estropear. El director es Doug Liman, especialista en películas de acción, alguna bastante estimable como El caso Bourne, y otras decepcionantes como El Sr y la Sra Smith. Lo único positivo que se le puede ver a su realización es que en las escenas de acción mantiene bien la tensión, pero ahí se terminan sus méritos. La cuestión del teletransporte admite diversos enfoques o tratamientos: especulativo o hard, de aventuras, humorístico o incluso filosófico - ¿podemos seguir siendo los mismos si nos desmaterializamos y surgimos de nuevo a kilómetros o a años luz de distancia? -. Sin embargo, los responsables del film han optado por la peor de las opciones, aunque se ajusta a la lógica del cine USA, y hacia quienes enfocan casi todos los productos de cine fantástico. Como es de esperar que la mayoría de la gente que vea esta película tenga menos de 30 años, no basta con contar una historia de aventuras entretenida. Hay que meter el típico melodramilla juvenil hortera y cursi, para que se emocionen los jovencitos. Así, incrustan en la trama de intriga la habitual historieta de “chico conoce a chica, chico se enamora de chica, chica pasa de chico, chico se deprime porque chica no le hace caso, etc,...”. Y frente a ratos en que la película se anima un poco con la parte de aventuras, en otros se hunde hasta el sopor. Tampoco son nada del otro jueves los tramos de acción – personajes tópicos, historia mil veces vista, desarrollo argumental del montón -, pero al menos tiene dinamismo y ritmo, frente a las cursiladas y el tedio de la sección sentimental. Y, por supuesto, hay que olvidarse de que en la película se encuentre el más mínimo elemento de análisis acerca de qué podría suceder si existiera gente con esta capacidad. Si al menos se hubieran tomado la cosa a broma, podría haber funcionado. Y, de hecho, cerca del final, hay unos 15 minutos en que la historia se desmelena, torna disparatada, y entonces se hace divertida. Pero sólo es un espejismo, y al final vuelve la ñoñería. Poco que destacar en el aspecto interpretativo. Hayden Christensen interpreta el rol que le han asignado en la película –de adolescente enamoradizo, tonto del culo, cursi,..-, para el que no hace falta mucho esfuerzo creativo. Y Samuel L. Jackson no es que luzca mucho – y encima le han sacado con un “look” y un peinado bastante lamentable -, pero cumple sin más. En fin, que creo que ni desde el punto de vista especulativo, ni tampoco del de pasar un rato entretenido, se justifica el acudir al cine a ver esta película. (c) 2008 Ricardo Manzanaro
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Sinopsis