Ultimátum a la Tierra, de S.Derrickson Imprimir E-mail
Escrito por Juan Carlos Planells   
ultimatum a la tierra

Ultimátum a la Tierra, versión 2008, es un film con características de los años cincuenta, pero en colores y con efectos aparatosos.

ULTIMATUM A LA TIERRA

por Juan Carlos Planells

 

C
oincido con la (brevísima) crítica aparecida el viernes 12 de diciembre en La Vanguardia, leída antes de ver la película: el niño que aparece en ella es un verdadero coñazo, y uno casi echa de menos a algún Herodes que imparta justicia. En fin, dejémoslo. En el cine actual siempre algo ha de estropear la película, y eso no quiere decir que esta nueva versión del relato de Harry Bates "El amo ha muerto", ya llevado al cine en los años cincuenta por Robert Wise --con escaso parecido con el original, ya no digamos ahora-- sea memorable, estupenda o celebrable. Nada de eso. Es un film entretenido --o que al menos me entretuvo a mí de manera razonable--, aunque los espectadores que asistieron a su estreno discrepaban al respecto: unos se acordaban de la madre de los responsables del film y otros del padre (lo cual está bien en aras de la igualdad de sexos). Pero bueno, ¿qué esperaban a estas alturas de la historia del cine? Actualmente, casi es de agradecer ir a un estreno y no pasarlo mal o dormirse por completo (inciso innecesario: creo que ostento el récord mundial de veces que me he dormido durante una película: tres veces, tres, viendo Instinto básico 2: adicción al riesgo, el putrefacto bodrio de Michael Caton-Jones que pretendía ser una secuela de la amena y jaleada película de Verhoeven).

ultimatum a la tierra

Este Ultimátum a la Tierra, versión 2008, es en realidad un film con características propias del cine de ciencia ficción de los años cincuenta, pero en sensorround, colores, efectos especiales aparatosos y niño pesado de color por aquello de la corrección política: su madre (negra) murió, su padre (negro) también, y vive con su madrastra, que es blanca blanquísima y muy buena (aunque personalmente no la encuentro buena, pero eso es otra historia). No entraré en carcajearme del ridículo de colocar un niño negro para incordiar en la película; pero no está de más que el lector/espectador sepa que en el cine americano actual ciertos contratos obligan a que haya actores de color en papeles destacados en cada film de gran producción (o mediana producción). Así que en vez de contratar, digamos, a Halle Berry en lugar de a Jennifer Connelly, o a Alfree Woodward para el papel que hace Kathy Bates, o a Denzel Washington para el de Keanu Reeves, contrataron al hijo de Will Smith para colocarle un nene postizo a la Connelly: servidumbres del sindicato de actores.

El argumento sigue siendo más o menos el del film de Wise, modernizado. Vale la pena aclarar que el film se basa en el guión que para aquella escribiera Edmund H. North, con lo cual el original de Bates se pierde en un lejanísimo horizonte (esta práctica cada vez parece ser más habitual: en lugar de volver a adaptar el original literario, lo que se adapta es el guión en el que se basaba dicho original, etc. etc.). El robot de esta nueva versión es mucho más grande y mete más miedo (pero a la vez parece escapado de una peli antigua: conserva la misma configuración que el de Wise y eso le da un cierto tono de surgido del otro lado del tiempo, vaya); sale además John Cleese en el papel que hacía San Jaffe en la versión antigua, y el film ofrece un detalle argumental de fondo que sin duda provocará un día de éstos otro de los ridículos reportajes del patoso Iker Jiménez --si es que no lo ha provocado ya--: "¿Nos visitaron en el pasado los extraterrestres? ¿Dejaron huella de su paso? Tenemos pruebas de ello, queridos tirotatines" (bueno, ejem, esto último es del "Iker Jiménez" que interpreta Jordi Ríos en el programa de radio "Minoria absoluta").

Como quiero hablar bien de algo del film, hablaré de Keanu Reeves. ¿Qué pasa? ¿A qué vienen estas caras? El bueno de Keanu puede que no sea precisamente Jack Nicholson, pero hay que reconocer que su expresión hierática le va como anillo al dedo a esta clase de películas fantásticas (que ya abundan en su filmografía, y eso incluye su participación en la discutible A Scanner Darkly, esa especie de maridaje entre animación y actuación), donde incorpora personajes verdaderamente desconcertantes con ejemplar profesionalidad. Es un actor disciplinado, trabajador, nada partidario de divismos ni presuntuosidades, con buen ojo para elegir papeles comercialmente y sin miedo a prestarse en ocasiones para personajes poco agradecidos (ha interpretado a un par de criminales en otros films, algo arriesgado para un actor con tantas fans). En este caso, consigue que el film se nos haga simpático a pesar de su inanidad de fondo, con lo cual se gana de sobra el suelo que le han pagado. Como ya dije con motivo de la reciente Soy leyenda, hoy día o son los actores quienes de una manera u otra sacan las castañas del fuego, o esto se va a la ruina. Y en Hollywood lo saben; por eso les pagan tanto a veces.

 

© 2009 Juan Carlos Planells. Publicada originalmente en Planells, Fact and Fiction.

 

 

ULTIMATUM A LA TIERRA

Título original: The Day the Earth stood still.

Dirección: Scott Derrickson.

País: USA.

Año: 2008.

Duración: 103 min.

Género: Drama, ciencia-ficción.

Intérpretes: Keanu Reeves (Klaatu), Jennifer Connelly (Dra. Helen Benson), Jon Hamm (Michael Granier), John Cleese (profesor Barnhardt), Jaden Smith (Jacob Benson), Kathy Bates (Regina Jackson). 

 

SINOPSIS

La famosa científica Helen Benson se encuentra cara a cara con Klaatu, un extraterrestre que ha viajado por el universo para advertir a la humanidad sobre una inminente crisis global. Cuando fuerzas que están más allá del control de Helen tratan al extraterrestre como a un ser hostil y se niegan a su petición de dirigirse a los líderes mundiales, ella y su hijastro Jacob descubren las letales ramificaciones que subyacen en la afirmación de Klaatu de que es un “amigo de la Tierra”. Ahora Helen debe encontrar el modo de convencer a la entidad que ha sido enviada para destruirnos de que la humanidad es digna de ser salvada. Aunque puede que sea demasiado tarde, el proceso ha comenzado…