Cielos reflejados, de David J.Williams Imprimir E-mail
Escrito por Francisco J. Suñer   
Cielos reflejadosUna novela indudablemente entretenida pero excesiva.

 

 

CIELOS REFLEJADOS, de David J. Williams

por Francisco J. Suñér Iglesias


S
oy de la opinión que no conviene leerse las contraportadas y solapas de los libros más allá del resumen del contenido, y con todo, ser muy cauto al respecto. Como no podía ser menos, los elogios de orden superlativo que se lanzan sobre esta obra desde las breves notas firmadas por prestigiosos gurus del género son apabullantes. Si de la interpretación literal de ellas dependiera el futuro del género, hubiera llegado su fin porque después de esta novela solo habría medianías sin futuro. CIELOS REFLEJADOS puede ser descrita como una trepidante novela de acción. Que lo es. También resiste la comparación con una formidable conspiración más allá de las capacidades de cualquier servicio de inteligencia. Que lo es. Incluso se la puede calificar como extraña historia de amor entre un hombre y una mujer que ni siquiera saben si sus sentimientos son ciertos o implantados. Que lo es.

Cielos reflejadosPero nada más. Ni revolucionará la ciencia ficción, ni será la obra determinante de principios de siglo ni nada por el estilo. Otra más del montón y gracias. Los editores deberían plantearse seriamente ese tipo de trucos promocionales. Le hacen más mal que bien a los libros porque una vez terminada la lectura, ésta queda en su justo lugar, pero nunca en el Olimpo prometido.

En realidad CIELOS REFLEJADOS parte de una premisa atractiva: un "algo" llamado Lluvia de Otoño organiza tal zapatiesta que el mundo está a punto de irse al carajo por siempre jamás. En un apéndice de la novela (que más valdría que hubiera estado como introducción) se explica un poco el estado del arte. A lo que se ve, tras unas cuantas guerras, masacres y tratados de paz, o similares, el mundo queda dividido en algo así como Yankilandia y Eurasia, con Sudamérica y África como Patios Traseros respectivos. Todo transcurre más o menos cordialmente, incluso se construye un ascensor espacial comunal, pero de repente ese "algo" interviene. Destruye el Ascensor Espacial, causa el caos en los sistemas de comunicaciones, y enfrenta a todos con todos. Si eso fuera poco, grupos terroristas/partisanos/insurgentes echan una mano en la siembra del caos, y el alboroto que se organiza a nivel planetario, e incluso lunar, es de tal magnitud que se está a un tanto así (júntese sin que se toquen índice y pulgar) de la aniquilación total.

Actores menores entre tanto alboroto, pero protagonistas de la novela y viviendo la aventura de su vida, son un Agente, la parejita ya mencionada y un tal Spencer, que es la leche en bote,. Todos ellos son de los "buenos", es decir, no son la Lluvia, y sus respectivas misiones/aventuras van encaminadas, más o menos, hacia la aniquilación/desenmascaramiento de la Lluvia. Todo eso en medio de una inmensa ensalada de tiros en la que no se escatima nada, si hay que descerrajar un 9mm Parabellum se descerraja, si hay que detonar una nuclear, se detona. Que no falte alegría.

Lamentablemente CIELOS REFLEJADOS termina naufragando por exceso de tonelaje. Por lo pronto son tres novelas en una. Las líneas argumentales del Agente, Spencer y la parejita corren paralelas, pero sin tocarse en ningún momento, sin entrelazarse, ni siquiera llegan a converger. Eso no deja de ser frustrante porque se espera que entre unos y otros aporten los detalles necesarios para dar pleno sentido a las respectivas aventuras y a la novela en general, pero no es así. Hay explicaciones finales, por supuesto, pero un tanto apresuradas y casi sin relación con las balaseras previas.

Por otro Williams se empeña en escribir una novela de acción... con una única escena de acción repetida cuarenta veces, hasta el punto de que llegan a ser perfectamente intercambiables, por no hablar de una mala interpretación de aquel famoso aserto que recomienda que una obra de acción tiene que empezar con un terremoto e ir creciendo en intensidad. Empezar con un terremoto no significa que tenga que ser una sucesión ininterrumpida de terremotos. Eso aburre. Cansa. No emociona. Por no hablar de los diálogos "transcendentes" que constituyen parte importante de las transiciones entre terremotos. Muchos de ellos entre lo insufrible y lo cargante.

En definitiva, una novela indudablemente entretenida pero excesiva. Apta para leer con el mododepeliculadetiros activado, pero nada más. Encima un par de descorazonadoras páginas finales amenazan con una segunda parte (CIELOS INCINERADOS, de hecho) Porque claro, no queda del todo explicado quien ni que se pretende con la Lluvia de Otoño.

 

 
© 2009 Francisco José Súñer Iglesias

 
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Publicado originalmente en El Sitio de Ciencia Ficción
 

 
Los cielos reflejados, de David J. Williams (The Mirror Heavens; 2008). Editorial Viamagna, col. Quantum. Barcelona, marzo de 2009. Traducción de Daniel Meléndez Delgado. ISBN. 978-84-92431-94-6. 590 páginas, 21,95 euros.
 

 

TEXTO DE LA CONTRAPORTADA

 
En el siglo XXII, la primera maravilla de un nuevo mundo valiente y audaz es el Elevador Espacial Phoenix, diseñado para que la humanidad cruce la frontera más allá de la Tierra.

Construido en cooperación por los Estados Unidos y la Coalición Euroasiática, el Elevador es además un triunfal símbolo de la alianza de las superpotencias después de una segunda guerra fría. Y acaba de ser destruido.

Con una urgencia más que sospechosa, ejércitos y equipos de espionaje son movilizados por todo el globo, y aún más allá. Entre ellos, Claire Haskell y Jason Marlowe, agentes de contrainteligencia americanos y antiguos amantes… aunque sus recuerdos quizá son sólo construcciones implantadas por sus instructores. Unidos por el enigma de su pasado, no pueden confiar en nadie más, puesto que, a medida que la crisis aumenta, las vidas de todos los involucrados converge en un explosivo final… y con unas asombrosas repercusiones que reescribirán todo lo que alguna vez conocieron… sobre su misión, su mundo y ellos mismos.

 

 

Puede leer una interesante entrevista realizada a David J. Williams en exclusiva para BEM on Line pinchando aquí.

Puede leer otra reseña de esta novela aquí.