| LOVECRAFT Y EL NECRONOMICON |
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| Escrito por Luis Astolfi | |||
| Lunes, 21 de Marzo de 2011 00:00 | |||
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SE BUSCAN LIBROS por Luis Astolfi
Esta columna jamás fue publicada en la revista BEM. La tenía prácticamente acabada cuando recibí la noticia de su defunción. Recuerdo que me sentí triste, enfadado, decepcionado y algo molesto porque me enteré a toro pasado y por terceros. Pero luego se me pasó, y ya ven lo que son las cosas, que BEM nunca llegó a morir….
Que no está muerto lo que yace eternamente, y con el paso de los evos hasta la Muerte puede morir
o era un ingenuo
Yo era en verdad un ingenuo. No hace mucho compré un libro (otro, uno más); cuando me lo cobró, el viejo librero al que siempre compro las reliquias me despidió diciendo “Espero que le guste”, y yo le respondí, derrochando generosamente mi amor por las obras impresas, que eso no importaba demasiado, que un libro siempre es un libro, que siempre es el resultado de la ilusión, del trabajo y del esfuerzo de una persona, que un libro siempre gustará a alguien. “Esta vez espero que de verdad le guste”, matizó acompañando sus palabras de su anciana sonrisa, la inquietante sonrisa del que sonríe pero nunca ríe.
En el exterior de la vieja mansión familiar cuyos cimientos se estremecen golpeados por el mar embravecido escucho cada vez más cercanos los ominosos gorgoteos del ser Primordial al que insensatamente acabo de despertar de su sueño de milenios. Ph'nglui mglw'nafh Cthulhu R'lyeh wagn'nagl fhtagn. En el umbral de la locura deseo que este abominable libro no se hubiera cruzado en mi vida, y quisiera tener más tiempo para advertir al mundo de que nunca ////////////
Tranquilo, amigo lector, yo también creí durante años que el Necronomicón era un libro de verdad, al igual que los Manuscritos Pnakóticos, el Texto de R’lyeh, los Cantos de Dhol, los Siete libros crípticos de Hsan o los Unaussprechlichen Kulten. Inocente que era uno... Por suerte ninguno de estos engendros existieron jamás, sino que, junto a otros muchos, son fruto exclusivo de la calenturienta mente de Howard Phillips Lovecraft y sus amigos de correspondencia: Robert Bloch, Clark Asthon Smith, Frank Belknap Long, Robert E. Howard, August Derleth, Donald Wandrei y todos los demás componentes del Círculo de Lovecraft.
Si bien Lovecraft es conocido por la mayor parte de los lectores gracias a sus cuentos de terror, fueron muchos los géneros literarios que cultivó: ficción (solo o en colaboración con otros), poesía (como Edgar Allan Poe, él se consideraba sobre todo un poeta), cartas (escribió más de cien mil a lo largo de toda su vida), periodismo (el cual le permitió desarrollar el talento que después utilizó en otros campos), crítica literaria (de las obras de otros y de las suyas propias), filosofía (además de su personal pensamiento literario trató ampliamente en sus relatos la naturaleza del universo), ciencia (le fascinaban sobre todo la astronomía y la química), libros de viajes (al contrario de lo que se cree no permaneció enclaustrado toda la vida en su casa, sino que tuvo ocasión de viajar por muchos de los países de las costas del Atlántico) e incluso autobiografías (para darse a conocer a los destinatarios de sus epístolas).
Lovecraft también escribió una serie de novelas cortas, o relatos largos, que han sido publicadas independientemente (El caso de Charles Dexter Ward, El horror de Dunwich, En las montañas de la locura, etc.), pero manteniéndose siempre dentro del “mundo primigenio” de su creación en el que se desarrollan Los mitos de Cthulhu. De todas las colecciones de relatos publicadas en España (Viajes al otro mundo, La habitación cerrada, En la cripta, Los que vigilan desde el tiempo, El clérigo malvado, etc.) yo me quedo con A través de las puertas de la llave de plata, también llamada Ciclo de aventuras oníricas de Randolph Carter, en la que Lovecraft es capaz de llevar a cabo algo tan complicado como es contar un sueño, dotando a su narración del ambiente mágico, ilógico y caótico que poseen los sueños pero sin que por ello la coherencia de la obra se vea perjudicada en modo alguno (y si el lector no cree en la dificultad de esta tarea sugiero que pruebe a escribir su último sueño, y léalo pasados unos días, a ver si tiene el mismo sentido que tenía cuando lo escribió) La belleza estriba en la armonía. La satisfacción de un momento es la ruina del siguiente. La belleza serena y duradera sólo se halla en los sueños.
© 2011 Luis Astolfi
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Lovecraft y sus derivados se han convertido en sinónimo de espanto.

